Los 10 errores más comunes que cometes a la hora de adiestrar a tu perro

adiestramiento divertido

Ya hemos hablado bastante de los beneficios que trae consigo adiestrar a tu perro, por eso, en esta ocasión vamos a enfocarnos en contarte los 15 errores más comunes que cometes en esta práctica, todo con un solo propósito: evitar que tú los cometas con tu peludo, así vas a tener mejores resultados y no pondrás en riesgo un ejercicio que puede causarte grandes beneficios.

Así que comencemos:

1. Castigarlo.

Hemos aprendido que el castigo no es una opción, es únicamente un método de intimidación que puede ocasionar grandes afectaciones a la relación que quieres crear con tu peludo. Por eso, encerrarlo, no darle comida, pegarle o cualquier otra actitud que lo ponga en riesgo, nada más hará que se sienta aterrado estando en tu compañía.

2. Mostrarte impaciente.

 Las palabras, proceso y paciencia deben convertirse en tus mantras, nadie nace aprendido, incluso tú. Pues seguro muchas cosas que sabes hoy te costó mucho tiempo aprenderlas. Lo mismo sucede con tu perro, dale tiempo de adaptarse a sus nuevas rutinas y de interiorizar los nuevos aprendizajes que le estás proporcionando.

Apégate a los avances, el resultado final, seguro tomará tiempo.

3. Darle muy poca recompensa.

Sé generoso, si hace las cosas bien y vas a premiarlo con un snack, haz que se sienta realmente atraído para repetir la acción y recibir de nuevo su premio, si le das poco, ten la seguridad que no se sentirá tentado a repetir nada de lo que hizo. Las cantidades, si son de comida por ejemplo, puedes establecerlas de la mano de un adiestrador o de un médico veterinario, las muestras de amor sí son infinitas.

 4. No dejar espacios para la equivocación.

 Repite después de nosotros: “se va a equivocar” y “hará todo lo contrario a lo que le pediste”, porque así será, unos días verás muchos avances y otros no verás nada, hace parte del proceso de aprender y está bien. Evita que tenga que hacerlo a las malas, haz que se sienta tentado y motivado a ir a la práctica, ¿cómo se logra? Con las recompensas y las rutinas de juego que involucres.

5. Gritarle.

Si bien los gritos pueden ser una muestra clara de impaciencia, son más bien un método de alejamiento. Si lo gritas, tu perro menos caso te hará, tu comunicación siempre debe ser amigable aunque contundente, solo de esta manera vas a poder lograr alcanzar los resultados que esperas.

6. Dar información cambiada.

Debes tener mucha claridad con la información que le vas a compartir, con las normas que vas a establecer y con las órdenes que le vas a dar, de esta claridad dependerá que tu perro pueda comprender lo que le estás diciendo. 

Sé claro y directo, no te vayas por las ramas, recuerda que los perros no tienen la misma capacidad para memorizar de los humanos.

7. Repetir las órdenes sin parar.

 Si hace algo mal, para, toma aire, respira y repite. No se trata de un trabalenguas donde todo el tiempo vas a repetir lo mismo de corrido, tómate el tiempo de calmarte, ordenar tus ideas y entregarle de nuevo la información para que pueda ejecutarla.

8. Darle dos o más indicaciones al tiempo.

Una orden a la vez, los perros no memorizan en lista, solo memorizan con acciones y premios, así que no te desgastes. De hecho, es necesario que establezcas una rutina en donde cada día o cada semana tenga como propósito enseñarle algo diferente. Tómate el tiempo de planear las clases según las necesidades que debas cubrir, ahí está la diferencia entre tener éxito o fracasar en el intento de educar a tu peludo.

9. Llamarlo para regañarlo.

Por muy obvio que parezca, llamarlo para regañarlo no es una buena idea, porque con el paso de los días, no irá donde ti, te va a ignorar. Lo que debes hacer es buscarlo, plantarte frente a él, mantener fija la mirada y decirle que se ha equivocado, que estás molesto y que no recibirá su premio. Este pequeño cambio hará la diferencia.

 10. No utilizar juguetes.

 Los juguetes son tus mejores aliados para hacer rutinas realmente divertidas que tu perro disfrute, existen gran variedad de apoyos didácticos que puedes usar, recuerda que este espacio debe ser pensado exclusivamente para él y para su comodidad.

 Tener claro lo que no debes hacer también hace que tu proceso sea mucho más efectivo, de esta manera te ahorras tiempo y energía esperando que algo que quieres que suceda, pase haciéndolo de una manera incorrecta.  

Salir de la versión móvil